Guerra a los rollitos

Cuando la bikini ya está en la valija poco se puede hacer. Pero si al menos quedan 10 o 20 días para viajar es posible todavía eliminar de cuajo esos rollitos que provocan mala sangre. La fórmula es: dieta + masajes + gimnasia + terapias con aparatos. Se puede reducir hasta tres talles sin bajar de peso, sino distribuyendo las grasas, modelando el cuerpo y tonificando la piel.

Los malos hábitos, como la vida sedentaria, la comida chatarra, los pantalones muy ajustados en las caderas, las posturas incorrectas al caminar y sentarse, los dulces y las gaseosas son los responsables de la “panza rebelde”. Por eso los especialistas recomiendan un plan integral. Modificar la dieta, beber más agua (tres litros), ponerse crema reductora todos los días, después de bañarse, hacer al menos 15 minutos de gimnasia en forma diaria, caminar más y visitar un spa de vez en cuando, conforman un programa anti rollos. El hábito no hace al monje, pero le quita kilos a su panza.

Cómo vivir sin panza en el país del asado
Tener “pancita” es un atributo que, para los varones, ya forma parte de la idiosincrasia nacional. Para las mujeres, un enemigo de la belleza y el mayor obstáculo para vestirse a la moda durante el verano. Lo peor es que la lucha por bajar la panza parece demasiado difícil de afrontar. En el país del asado, la pizza y los sándwiches de milanesa, resulta casi imposible llevar una dieta equilibrada, sobre todo cuando llegan las Fiestas. Y el resto del año, el ritmo de vida cada vez más acelerado impone el facilismo en la cocina. Se generaliza la costumbre de consumir comidas rápidas.

Más allá de la simpática resignación con que los panzones asumen su perfil, a cambio de seguir comiendo lo que les gusta, la circunferencia abdominal es un síntoma alarmante porque indica que existe grasa acumulada en los órganos y está en peligro la salud.

“Tener panza significa que uno está en riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular o de otro tipo, porque la grasa obstruye arterias a nivel cerebral, del corazón y de los miembros inferiores. Ya no es una cuestión de estética solamente, sino de salud”, aclaró el cardiólogo Ariel Ruffaldi. Explicó que se ha establecido como máxima circunferencia abdominal 88 centímetros en la mujer y 102 en el hombre.

Ruffaldi alertó respecto del riesgo de recurrir a productos “milagrosos” o “naturales” que prometen una rápida solución. Tampoco se recomienda seguir dietas que se publican en revistas y libros, sino consultar a un profesional para que haga un diagnóstico y prescriba un tratamiento adecuado.

“Uno puede consumir una dieta variada, incluso con algunas comidas rápidas, pero siempre y cuando haga actividad física -aclaró Ruffaldi-. La gente está tomando conciencia de que no es suficiente hacer gimnasia los sábados o los domingos”. Por otra parte, dijo que hay desconocimiento y a menudo se confunde hambre con sed. “La gente toma menos líquido de lo que debería. Uno tiene la sensación de que necesita de incorporar algo, pero en lugar de comer debería tomar un vaso de agua o de jugo”, afirmó.

Consumir ocho vasos de agua al día permite eliminar las toxinas del organismo. Es algo que funciona como un diurético natural, según señaló la licenciada en nutrición Alicia Sosa. Con respecto a los beneficios de comer frutas y verduras, la experta aclaró que deben ser frescas y de estación -no en conserva- para que aporten buena cantidad de vitaminas y minerales. “También es importante la variedad. Hay que comer verduras de distintos colores para incorporar diferentes nutrientes”, indicó Sosa.

Siempre es preferible comer la verdura cruda, pero si es necesario cocerlas hay que sumergirlas brevemente en agua hirviendo.

Después de los 40 se engrosa la figura
Las mujeres, por una cuestión hormonal, tienden a acumular grasa de la cintura para abajo. Pero con el avance de la edad y la falta de ejercicio, les resulta difícil eliminar el exceso de adiposidad abdominal. Cerca de la menopausia se producen cambios en el cuerpo femenino, que tiende a retener grasa en la parte superior.

“Se acumula en los brazos, en el pecho, en la cintura y en el abdomen -explicó la dermatóloga Patricia Mizrahi-. Después de los 40, también los hombres tienden a retener grasa abdominal. Se recomienda la actividad física regular, constante, evitar comer grasas y no beber en exceso”. Miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología, Mizrahi aclaró que las cremas reductoras ayudan a eliminar la adiposidad subcutánea, pero tienen un alcance muy limitado. “La mesoterapia, el láser y la hidrolipoplasia son técnicas microinvasivas que dan muy buenos resultados para eliminar la grasa de la piel”, afirmó.

La mesoterapia, por ejemplo, consiste en la inyección de fármacos debajo de la piel en dosis mínimas. También la hidrolipoplasia recurre a la infiltración de sustancias que rompen el globulillo adiposo. Un efecto similar se consigue con la técnica del láser y con otros procedimientos, como la presoterapia secuencial.

Comer lo justo y lo necesario
Evitar ceder a los “ataques de hambre” entre comidas. Suelen durar unos 10 minutos. Es preferible matar este tiempo con alguna actividad.

Erradicar de la lista de compras las harinas blancas (sustituirlas por integrales) y las papas fritas, entre otras cosas.

Comer cinco veces al día ayuda a regular el apetito y a mejorar el metabolismo, porque se queman más calorías en cada digestión.

La heladera debe estar ocupada con carnes magras, verduras, lácteos, productos descremados y frutas.

Evitar el alcohol, que es uno de los productos con mayor cantidad de calorías. Una copa de alcohol tiene más calorías que un postre dulce.

No consumir bebidas gaseosas, porque además de ser una de las mayores fuentes de calorías vacías (no aportan nutrientes), no satisfacen el apetito. Conviene sustituir el refresco por chicle, yogur o cereales.

En el restaurante o en casa hay que intentar comer lo menos posible. Para ello hay que hacerlo más despacio y hablar mucho. De ese modo, la sensación de saciedad llegará a tiempo.

Se descubrió que la gente estresada come más productos ricos en grasas. Para descargar tensiones hay que hacer ejercicio o practicar técnicas de relajación, como el yoga.

La coordinadora del primer delivery dietético de nuestro medio, Florencia Colotti, contó que entrega muchas viandas -en su lugar de trabajo- a clientes que cumplen horario laboral corrido y quieren comidas rápidas pero también sanas y naturales. “Hay gente que no está acostumbrada a comer pescado y otras cosas. Tratamos de que prueben y aprendan a comer mejor, adaptándole la dieta a su gusto. Una comida sana se debe preparar con productos frescos, en el día y sin conservantes”, dijo.

BUSCAR RECETAS Y DIETAS EN GOOGLE